Distancia de rescate, de Samanta Schweblin (Literatura Random House, 2015)

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Los viajes tienen una virtud esencial reconocida por la mayoría, y es que nos permiten enajenarnos. Viajar es sinónimo de crecer, dicen. Por eso casi todos los relatos de aprendizaje se desarrollan gracias al desplazamiento del personaje principal, que abandona su lugar de origen y se enfrente a una serie de retos por el camino hasta regresar transformado y cerrar, así, el círculo. Una ida y una vuelta, como subtitula Tolkien su Hobbit, representan ese enajenamiento, puesto que quien regresa no es nunca quien partió en primer lugar. Claro que estos viajes lo son en un sentido preindustrial, cuando se realizaban a caballo o a pie y representaban un auténtico desafío. La comodidad y la velocidad del avión, el tren o el automóvil hacen ahora impensables los preparativos que antes eran forzosos. Se ha instalado sobre el viaje cierta seguridad que, podría argumentarse, lo ha desvirtuado; al menos ha minimizado su componente de aventura, siempre que esta no se busque de forma expresa. Seguir leyendo “Distancia de rescate, de Samanta Schweblin (Literatura Random House, 2015)”

La broma infinita, de David Foster Wallace (Literatura Random House, 2016)

El problema con los libros extensos es que llevan tiempo y, una vez terminados, provocan cierta sensación de incertidumbre, un «y ahora qué» que desorienta durante una temporada. Supongo que se les puede aplicar aquello del roce y el cariño, porque los libros nunca son simples objetos, y establecemos con ellos una relación, una especie de diálogo en el que las dos partes nos proyectamos e influimos la una en la otra, lo que lleva a esa nostalgia que causan las despedidas cuando se acaba la última página. Más aún si tenemos en cuenta que su propio volumen puede servir como medida disuasoria y que la decisión de leer un tocho de mil doscientas y pico páginas ya es, en sí misma, un compromiso ante una tarea que sabemos exigente y de la que esperamos una recompensa adecuada, pero de la que también tememos que resulte insufrible. Cada cuál sabrá si puede o quiere asumir el riesgo. Seguir leyendo “La broma infinita, de David Foster Wallace (Literatura Random House, 2016)”