El libro de la ley, de Aleister Crowley (La Felguera, 2016)

La Gran Bestia 666, el Hombre más depravado del mundo; Aleister Crowley es uno de los grandes mitos del siglo XX, aunque se habla de él a media voz por sus vínculos con la tradición hermética y por sus actividades mágicas. Como el marqués de Sade, su leyenda supera con creces la realidad de sus actos. Como Oscar Wilde, su afición por el escándalo, sus ansias de fama y su dandismo le convierten en un artista de la personalidad, en creador y obra al mismo tiempo; y como él, su creación no se limita al personaje, sino que ejerce una influencia notable en la cultura contemporánea. Seguir leyendo “El libro de la ley, de Aleister Crowley (La Felguera, 2016)”

Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez (Anagrama, 2016)

Tendemos a vincular el terror con lo fantástico con demasiada frecuencia. Puede que ese sea uno de los motivos por los que durante mucho tiempo se lo ha considerado un género menor, destinado a mentes poco desarrolladas e incapaces de enfrentarse a la literatura de verdad. Lo mismo podría decirse de la ciencia ficción. El realismo se ha consagrado como el único prisma adecuado con el que dirigirse a la realidad, algo que no debería extrañarnos en una cultura positivista como la nuestra. Porque el terror clásico, de raíces gótica y romántica, viene de la mano de fantasmas, vampiros, resucitados, pactos con el diablo y demás elementos sobrenaturales propios de la superstición. Como buenos hijos de la Ilustración, no creemos en ellos y los despreciamos. Seguir leyendo “Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez (Anagrama, 2016)”

Nebiros, de Juan Eduardo Cirlot (Siruela, 2016)

nebiros

Hay varios detalles que hacen de Nebiros una novela peculiar. El primero es que se trata de la única que escribe Juan Eduardo Cirlot, que destaca como poeta, crítico y ensayista entre las décadas de 1940 y 1970. El segundo es que Siruela la edita por primera vez en 2016, cuando su redacción data de 1950. El tercero es que no está claro que esta edición sea de la obra completa, porque el informe de la censura indica más páginas de las que tiene el original publicado y que es el único que se conserva. El cuarto es que Cirlot guarda el texto, aun cuando destruye por sistema todo el material que no publica. Nos encontramos, por tanto, ante un caso si no excepcional, al menos bastante curioso. Seguir leyendo “Nebiros, de Juan Eduardo Cirlot (Siruela, 2016)”